viernes, 31 de mayo de 2024

Modric como espejo de Kroos

La Final de la Champions League servirá para despedir definitivamente como futbolista profesional a nivel de clubes a Toni Kross. Confieso que me sorprendieron los homenajes algo exagerados de buena parte de la prensa deportiva, cargados de pena y nostalgia, por el vacío que dejará en el equipo merengue. No porque no merezca ser reconocido y homenajeado, su carrera ha sido brillante durante sus 10 años como madridista, sino más bien por la comparación con otras figuras blancas que se fueron y no recuerdo tanto alboroto. Grandísimo futbolista pero no es un canterano ilustre como Iker Casillas o Raúl González, ni fue primer espada hasta esta temporada como lo fueron los balones de oro Zinedine ZidaneCristiano Ronaldo, Karim Benzemá o el mismo Luka Modric sin ir más lejos que aunque no esté siendo titular indiscutible ni haya un clamor para que juegue más, seguirá de blanco en principio al menos un año más.

La clave, pienso, es que además de colgar las botas y hacerlo con el equipo en un gran momento, se va en la cumbre de su carrera con 34 años y en plenitud, y eso propicia, o mejor dicho no propicia, que a la gente se le haga bola o pase inadvertido un futbolista porque no está a su mejor nivel como sucedió en los últimos años de Marcelo. Es posible incluso que a Kroos entre muchas otras muchas variables como pasar tiempo con la familia y proyectos personales le haya influido para tomar su decisión la temporada de Modric donde el croata ya no es tan importante en el equipo como antes. En cualquier caso, tanto la de Toni como la de Luka, son dos maneras muy dignas y respetables de elegir cuando y como finalizar sus carreras.

No me pareció así la de Cristiano. Me hubiera gustado que CR7 siendo una leyenda del fútbol mundial y tras salir mal del Manchester United hubiera dejado buen sabor de boca a nivel europeo antes de irse a un fútbol menos competitivo como el de Arabia. Pero eso es otro tema que da para otro artículo, y al ritmo que yo escribo, no saldría a la luz antes del 2026.

Foto: Kroos siendo homenajeado en el ultimo partido de liga contra el Betis (captura de vídeo del canal de Youtube Fútbol actualizado)

jueves, 30 de mayo de 2024

Bienvenidos a Rockylandia

Este título se me ocurrió mientras se sucedía la enésima remontada del Real Madrid en semifinales de la Copa de Europa ante el Bayern Munich como manera de intentar explicar lo inexplicable de lo que pasa en el Bernabéu cuando el equipo local está contra las cuerdas y tira de mística y épica. Por falta de tiempo y holgazanería no lo escribí en su momento pero sirvan los días previos a la final de la Champions contra el Borussia Dortmund como pretexto para exponer mis ocurrencias.

En la película Rocky Balboa (Rocky 6), el protagonista estaba perdiendo su combate contra el vigente campeón del mundo, Mason Dixon. Pero tras conectar el potro italiano unos buenos golpes, el público se volvió loco como en anteriores entregas de la saga, a lo que el comentarista de la pelea, para describir lo que estaba pasando en las gradas más lo que se avecinaba en el cuadrilátero, expresó: "bienvenidos a Rockylandia". Esa frase me vino como un ladrillo a la cabeza tras el primer gol de Joselu mientras el Bernabéu rugía. De haber sonado en esos momentos en el estadio la BSO de la película se hubiera completado la cuadratura del círculo.

Foto: Joselu celebra el segundo de sus goles ante el Bayern (Getty images)

sábado, 24 de febrero de 2024

El Calcio de los 90


El fallecimiento esta semana de Andreas Brehme trajo a los nostálgicos del fútbol de alrededor de los 90 el recuerdo de su paso por el Zaragoza o el mundial de Italia 90. A mí sin embargo me volvió a recordar a aquel Inter de Milán y liga italiana de por aquel entonces. Klinsmann, Matthauss y Brehme conformaban el trío de foráneos del Inter y aunque ese equipo no pasó a la historia como su vecino rossoneri, si que quedó en el recuerdo de los más futboleros de la época. Guardo con cariño en mi pequeña colección de material de aquellos años un póster de Don Balón del conjunto internista campeón de la Copa de la UEFA con los citados futbolistas alemanes.

La Serie A reunía a los mejores jugadores del mundo en una época donde solo podían jugar 3 extranjeros por club (por tanto el talento estaba más repartido) y éstos ganaban casi todos los títulos europeos -Copa de Europa, Recopa y Copa de la UEFA donde incluso jugaron varias finales entre ellos-. Han pasado a la historia el Nápoles de Maradona y el Milan de Sacci, pero es que además, ese campeonato reunía a lo mejor de lo mejor.

Costaba entender como un equipo de media tabla para abajo como el Torino podía fichar a un jugador del Real Madrid e integrante de la Quinta del Buitre cuando ésta estuvo en su apogeo. Martín Vázquez dejaba uno de los mejores clubes de Europa para unirse a los Scifo y Lentini en la escuadra turinesa. Pero era tal la superioridad y fortaleza del Calcio que era algo habitual en esos tiempos. Poco antes, Ricardo Gallego también había pasado del conjunto madridista al Udinese así como Víctor Muñoz hizo lo propio del Barcelona a la Sampdoria.

Los citados Torino, Inter de los alemanes, Nápoles de Maradona (y Careca), y Milan de los holandeses Gullit, Van Basten y Rijkaard; más la Juve de Moller y Roberto Baggio, la Roma de Hasler y Voller, la Fiorentina de Batistuta, el Cagliari de Francescoli, el Parma de Asprilla y Brolin, la Lazio de Signori, la Sampdoria de Mancini y Vialli, etc. hicieron del Calcio algo muy superior a lo que es la Premier League hoy en día. El dominio era tan absoluto en resultados durante casi dos décadas que en esos tiempos quería que los italianos perdieran siempre en Europa, algo parecido a lo que me pasó muchos años después con el Madrid y el Barcelona. La Serie A tenía a los mejores equipos trabajados tácticamente junto con los mejores futbolistas del planeta distribuidos por todos clubes italianos. Era la NBA del fútbol.

Foto: Inter de Milán campeón de la Copa de la UEFA 90-91. Giuliano Bevilacqua. Póster de Bryan Torres (Fútbol Sin Humo)

jueves, 15 de febrero de 2024

Kirian Rodríguez, referente en valores

La UD Palmas está de enhorabuena tras la gran noticia de renovación de su capitán. En el foco mediático a nivel nacional, y siempre por cosas positivas, Kirian es ese tipo de persona que para aquellos que somos padres queremos que tengan nuestros hijos como modelo de conducta. Al margen de su calidad futbolística y su gran rendimiento incluso en Primera división, el tinerfeño es educado, profesional y humilde.

Sin hacer leña del árbol caído y sin entrar en detalles, contrasta con lo que representaba el anterior capitán, Jonathan Viera, mago en el campo pero fruto de su altanería envuelto en más de una polémica fuera de él.

En una sociedad donde es casi imposible abstraerse de lo que hacen las celebrities a través de las redes sociales y televisión, siempre querré que para mí hijo haya referentes como Valerón, Pedri o Kirian.

martes, 6 de febrero de 2024

Romario, ¿sobrevalorado?

Hace unos días se hizo viral un vídeo donde a Romario le preguntaban si era mejor o peor que algunos jugadores históricos y contestaba que solo estaban por encima de su figura Maradona y Pelé, y que estaba parejo el nivel en la comparación con Cristiano Ronaldo, Ronaldinho, Ronaldo y Messi. Todos los demás -Luis Suárez, Adriano Emperador, Rivaldo, Bebeto, Haaland, M'bappé y Neymar- eran peores que él.

Romario es probablemente, junto con Ibrahimovic, el futbolista con más ego y autobombo del planeta y desde hace muchos años tengo sensaciones encontradas con este jugador. Para la gran mayoría de los aficionados al fútbol el brasileño es uno de los mejores delanteros de la historia. Pero yo siempre he puesto en duda esa afirmación por haber completado un solo año (a nivel estelar eso sí) en equipos y ligas top de Europa. 

La temporada 93-94 consagró merecidamente a o Baixinho como el mejor jugador del mundo después de la brutal temporada que hizo con el Barcelona y que coronó con el Mundial de Estados Unidos siendo la estrella del campeonato. Antes de eso, muchos años saliéndose en una liga menor como la holandesa y después del citado mundial de USA se fue por la puerta de atrás del propio Barcelona y Valencia. A principio y a final de su carrera triunfó en Brasil donde hasta Ronaldo metió goles con 50 kilos de más.

Cuando se hacen clasificaciones históricas de futbolistas casi siempre, o así considero yo que debería de ser, se tiene en cuenta las ligas donde ha jugado, equipos,  rendimiento individual en esas ligas, títulos, años a buen nivel y la calidad. Un mínimo de cada categoría, porque si solo contara esto último no hay duda, Romario top 3 de la historia y el Mágico González le seguiría de cerca. Si sólo contaran los títulos, Arbeloa mejor que Ayala. Y si el factor predominante fueran los equipos y ligas donde ha jugado, Morata mejor que Batistuta.

A Romario creo que le falta trayectoria. Maradona o Ronaldinho por ejemplo, sin tener carreras longevas al máximo nivel, si que reúnen 5 o 6 años estelares cada uno de ellos. Rivaldo no era tan exuberante, pero que gran futbolista. Salvó los muebles una y otra vez al Barcelona de la época. Ronaldo, que decir del Fenómeno. Brilló en el Barcelona, Inter y Real Madrid. El jugador más atractivo de ver en mi opinión. Y la dupla Messi-Cristiano barren por mucho al protagonista de este articulo por ser considerados durante casi dos décadas los dos mejores futbolistas del mundo.

A estas alturas del texto, muchos ya habrán dejado de leer por haber profanado la figura de Romario. Pero quédense un poco más que por algo puse el título en interrogante. Mis afirmaciones anteriores me generan algunas dudas si tenemos en cuenta que las ligas europeas de finales de los 80 y 90 eran muy distintas de los que son ahora. El PSV Eindhoven era el reciente campeón de la Copa de Europa cuando fichó a Romario en el verano de 1988. Durante esos años y hasta casi final de siglo la Copa de Europa solo la jugaba el campeón de liga de cada país por tanto, aunque habían ligas más fuertes que otras el talento estaba más repartido que hoy en día. Y más si tenemos en cuenta que hasta 1997 no se aplicó la Ley Bosman, con lo cual, las ligas más potentes económicamente no fichaban a todo aquel que destacara mínimamente en cualquier club al solo poder alinear a 3 extranjeros simultáneamente sobre el césped. Otro argumento para los enamorados de Romario podria ser que además del Mundial, ganó 1 plata Olímpica y 2 Copas América, si bien por decirlo todo el certamen americano se jugaba cada dos años y algunas figuras renunciaban a la cita continental.

Como conclusión, podrá o no estar sobrevalorado, su temporada 93-94 es de lo mejor que han visto mis ojos pero desde luego, lo pongo por debajo de los citados Ronaldo y Batistuta, además de Henry y Roberto Baggio entre otros. Para gustos los colores y en fútbol como en la vida, tienen cabida -o deberían de tener- todas las opiniones, especialmente si se argumentan.


Foto: Romario tras conquistar el Mundial de USA 94
Vídeo: Romario se compara con otros cracks. Diario As