Florentino Pérez ha cesado a Jorge Valdano debido a "la disfunción de su cargo con el del entrenador". Durante toda la temporada el director general ha intentado mantener la compostura, la educación y la elegancia para "no convertir el Madrid en un campo de batalla". En el otro lado de la cuerda, José Mourinho, un hombre que se siente a gusto provocando situaciones límite con el fin de obtener un rédito deportivo. Ambos buscaban lo mejor para el equipo desde dos puntos totalmente opuestos. Mientras Valdano trataba de salvaguardar la imagen pública del club, Mourinho impone sus ideas a cualquier precio.
